Me llamo Susana y, aunque estudié Traducción e Interpretación, empecé a formarme en el mundo de la Fotografía hace 8 años. Pronto este hobbie se convirtió en un nuevo idioma con el que expresarme.
En 2020 decidí que quería hacer algo por mejorar la esquinita del mundo en la que vivía, aunque aún no sabía muy bien cómo hacerlo.
Echando la vista atrás, recordé cómo tras sesiones de fotos muchas personas me agradecían el tiempo que habíamos pasado y resaltaban el bienestar sentido durante las sesiones. En ese momento entendí que la Fotografía podía ser el medio con el que ayudar a las personas y conectar con ellas. Comprendí que yo quería ser una fotógrafa vitamina, alguien que pudiera aportar un chute de energía y optimismo a quien participara en las sesiones y por eso me quería centrar en una Fotografía de bienestar.
